El trastorno bipolar es una afección psiquiátrica caracterizada por cambios extremos en el estado de ánimo, alternando entre fases de euforia y depresión. Anteriormente conocido como trastorno maníaco-depresivo, esta condición afecta la vida diaria de quienes la padecen y requiere un abordaje adecuado para su tratamiento y manejo.
¿Cuáles son sus manifestaciones?
Las personas con trastorno bipolar pueden experimentar episodios de manía o hipomanía, caracterizados por un estado de ánimo extremadamente elevado, hiperactividad, disminución de la necesidad de sueño e impulsividad. Por otro lado, atraviesan episodios depresivos, marcados por tristeza profunda, falta de energía, alteraciones en el sueño y pensamientos negativos.
Principales síntomas de la fase depresiva:
• Sensación de tristeza intensa o vacío constante.
• Falta de interés en actividades que antes resultaban placenteras.
• Cambios en el apetito y peso.
• Dificultad para concentrarse y tomar decisiones.
• Fatiga extrema y baja autoestima.
• Pensamientos recurrentes sobre la muerte o el suicidio.
Tipos de Trastorno Bipolar
Se distinguen tres variantes principales:
• Bipolar tipo I: Se presentan episodios maníacos intensos, en algunos casos
con delirios o alucinaciones, seguidos o no de episodios depresivos.
• Bipolar tipo II: Se caracteriza por episodios depresivos junto con hipomanía,
una forma menos grave de manía que no llega a generar psicosis.
• Ciclotimia: Oscilaciones constantes entre estados de ánimo elevados y deprimidos, aunque de menor intensidad.
El rol de la familia y el entorno
El apoyo del entorno es fundamental para el bienestar del paciente. Algunas acciones
clave incluyen:
• Identificar signos tempranos de recaída para actuar a tiempo.
• Fomentar el tratamiento adecuado, sin presiones ni juicios.
• Evitar la sobreprotección, promoviendo la autonomía cuando el paciente
está estable.
• Supervisar la medicación en etapas críticas, según lo indique el profesional
de salud.
• Aceptar la internación si es necesaria, entendiendo que es una medida de
protección.
Un llamado a la conciencia
En el Día Mundial del Trastorno Bipolar, es fundamental generar mayor comprensión sobre esta condición. La educación y la eliminación del estigma contribuyen a mejorar la calidad de vida de quienes la atraviesan. Con un tratamiento adecuado, acompañamiento profesional y el apoyo de seres queridos, es posible alcanzar estabilidad y bienestar.
La información y la empatía pueden marcar la diferencia.