Al encuentro con tu sabia interna:
Busca un lugar tranquilo, respira profundo y permite que tu cuerpo se relaje.
Visualiza un sendero en la naturaleza que te lleva a una cabaña en la cima de una montaña.
Allí te espera tu Sabia Interna, una parte de ti que te conoce, sostiene y guía.
Escúchala, recibe su mensaje y recuerda: siempre podrás volver a ella cuando lo necesites.
Si este ejercicio en algún momento te genera malestar no dudes en consultar con un psicoterapeuta.