Ejercicio de escaneo corporal: Habita cada célula de tu piel.

Busca un lugar tranquilo, cierra los ojos y conecta con tu respiración y tu cuerpo.

Recorre cada zona con atención plena, observando sensaciones sin juzgar, soltando tensiones con cada exhalación.

Permite que una luz cálida recorra todo tu cuerpo, integrando cada parte con presencia y amor.

Recuerda: tu cuerpo es tu hogar. Habitarlo con respeto y conciencia es un acto profundo de autocuidado.

 

Si este ejercicio en algún momento te genera malestar no dudes en consultar con un psicoterapeuta.