Habita tu piel: Continúa tu viaje.

A ti, la que siempre ha vivido dentro de mi,

Aunque el viaje de Habita tu piel termina, sigues con herramientas valiosas a las que siempre podrás volver.

Gracias por permitirme acompañarte en este camino hacia tu interior; este texto es un faro y un abrazo.

Antes de despedirme, te dejo una carta para que la leas como si fuera tuya, desde el corazón.

Te animo a escribir tu propia versión, con tu verdad y tu piel. Gracias y hasta siempre.

 

Si este ejercicio en algún momento te genera malestar no dudes en consultar con un psicoterapeuta.