Visualización de mi equipo de partes

Cierra los ojos y visualiza un lugar seguro que te brinde calma y protección.

Imagina que aparecen distintas partes de ti, incluyendo aquellas que has etiquetado a lo largo de tu historia como “negativas”.

Acércate a ellas con compasión, con escucha y sin juicio y pregúntate qué necesitan para sentirse seguras.

Agradece su esfuerzo por protegerte y reconoce que hicieron lo mejor que pudieron con los recursos que tenían.

 

Si este ejercicio en algún momento te genera malestar no dudes en consultar con un psicoterapeuta.